Testimonios de Trelew

Actualizado: 26 de oct de 2018

33º Encuentro Nacional de Mujeres


Pasó el Encuentro Nacional de Mujeres y desde el Centro de Estudios Laborales no queremos pasar por alto la gravitación de este encuentro anual en que las mujeres, trans, lesbianas y travestis se organizan y proyectan trabajos a través de sus talleres. Transcribimos algunos testimonios de algunas de las compañeras que fueron a Trelew e invitan al encuentro de 2019 en La Plata.


  • Paula (sindicato de la salud)

“Nosotras participamos de ese encuentro con unas compañeras del sindicato de la salud. Participamos de distintos talleres: mujeres y feminización de la pobreza; mujeres poder y política; mujeres y tercera edad; mujeres y recreación. Todos los talleres fueron ricos porque uno veía las experiencias de distintas compañeras, por ejemplo el que participé yo fue feminización de la pobreza y hablaron muchas compañeras del territorio; cómo habían hecho para abordar estos problemas para poder dar alguna solución a las compañeras, y para poder lograr que el problema no se agudice tanto. Se compartieron estrategias, métodos. Hubo compromisos de todas las compañeras participantes, se escuchaban distintas problemáticas, de distintas provincias y se compartía la forma de resolución de los conflictos en el territorio. Fue muy rica la experiencia, muy buena. Participamos de la marcha también y tuvimos oportunidad de ir donde fueron detenidos los compañeros de la Masacre de Trelew. Destacamos que hubo mucha participación, más de 70 mil mujeres de distintas provincias y de distintos sectores sociales, políticos, culturales, sindicales… El próximo encuentro se hará en La Plata, esperamos la participación masiva de muchas compañeras, algunas a este encuentro vinieron por primera vez y quieren repetir para la próxima. Se comparten vivencias, experiencias y compromiso entre todas las participantes, aconsejo para el que no fue que vaya y pruebe esa experiencia. El año que viene los esperamos a todos en La Plata.”


  • Graciela (UEJN, Judiciales)

“La edición del 33er Encuentro Nacional de Mujeres, desarrollado días pasados en Trelew, fue un evento político y cultural de envergadura, emocionante y necesario para los tiempos actuales.

Emocionante porque la “mística” fue tangible en el aire, entre las asistentes y quienes nos recibieron. Necesario porque nucleó desde adolescentes a militantes históricas por nuestros derechos, evidenciando transversalmente la capacidad política, de lucha, organización, movilización y visibilización de las mujeres en diferentes momentos de la historia.

Más de 50.000 asistentes. Días de encuentro, de feminismo, sororidad, debates y conclusiones en los talleres, de arte, cultura y política. Convergencia de compañeras en pequeños gru-pos y organizadas: trabajadoras de la economía popular, sindicalistas, agrupaciones y partidos políticos, grupos de jóvenes, feministas, lesbianas, mujeres trans y cis, militantes por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y por el “Ni una menos”, representantes de pueblos originarios y muchas, muchas otras. Identidades de género y de clase unificadas en sus heterogeneidades.

La marcha de las mujeres partió del centro de la ciudad y recorrió barrios periféricos, donde se manifestó no solo la curiosidad, sino también la empatía y la solidaridad de las y los trelewenses.

El Encuentro también enhebró, reeditó y resignificó historias de lucha del pueblo trabajador.

Trelew no es solo una ciudad del sur argentino. Su viejo aeropuerto, actual Centro Cultural por la Memoria y epicentro de algunas actividades del encuentro, en 1972 fue testigo de la captura y posterior masacre de dieciséis presas y presos políticos que se escaparon del penal de la vecina localidad de Rawson, bajo el gobierno de facto de Lanusse. Y también fue, en esos días, el escenario de encuentro y organización de ciudadanas y ciudadanos trelewenses quienes crearon una comisión de solidaridad con los presos políticos y sus familiares.

Quienes participamos tuvimos la oportunidad de revisitar días atrás esa solidaridad, a cada paso de la marcha interminable de mujeres por las barriadas populares, que concitó el encuentro y el intercambio.

Me traje muchas postales: vecinas y vecinos con sus brazos en alto, saludando a quienes marchábamos, el flameo de pañuelos verdes, violetas y carteles con la leyenda “Ni una me-nos” desde puertas, ventanas y terrazas. La compañera emocionada, muy anciana, que salió de su vivienda precaria para repartirnos botellitas de agua fría que aliviaron nuestra sed en plena marcha. Otro vecino que llenaba nuestras botellas en la canilla de su casa. Compañeras que portaban grandes banderas que sostenían con sus manos y ataban a sus tobillos. Los cánticos de jóvenes y grandes. Las intervenciones artísticas. La generosidad de quien nos acogió en su hogar con un regalo para cada una de las visitantes: un pañuelo-cuello polar para las frías noches sureñas, del color verde de la campaña por la legalización del aborto. La compañera que nos fue a buscar a nuestro arribo, y nos contaba que su hija de 18 años participaba del encuentro y que a ella “aún” no la había convencido con la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, pero que se encontraban en pleno debate por los derechos que nos faltan conquistar. Una mujer joven que al paso de la marcha salió presurosa de un supermercado, sosteniendo en un brazo a un niño de corta edad y con el otro en alto, el puño cerrado, al grito de “Vamos chicas”. El patriarcado se va a caer. Somos conscientes de esta lucha.

Agradecida y renovada con tanta sororidad. Y comprometida colectivamente para lo que sigue. Nos vemos en La Plata 2019.”


  • Lourdes

“Este es el 3er año que voy al encuentro, y algo que me deja es la sensación de no sentirme tan sola. Yo trabajo en un lugar donde hay muchos hombres y la verdad, a veces siento que la pelea es cuesta arriba y qué es más fácil dejar todo como ya está y listo. Pero cada vez que voy al encuentro vuelvo con más energías y con más fuerza para seguir peleándola y para cambiar el mundo desde mi pequeño lugar que me toca. Me encuentro con gente increíble, son tres días en el que me encuentro en el mundo en el que a mí me gustaría vivir, me siento libre, siento que estoy hablando con gente con la que a mí me gustaría vivir, con gente que pensamos lo mismo y que podemos llegar a construir cosas nuevas, un mundo distinto. Siento que me escuchan, siento que hay proyectos por todos lados y que puedo contactarme con gente con ideas increíbles.”


  • Samantha

“Este año fui al Encuentro plurinacional de mujeres, lesbianas, trans y travestis, nro 33 que se realizó en Trelew. Es un espacio totalmente inclusivo y transversal con gente de todas las clases sociales, edades y colores en el que nos podemos sentir libres…Todas somos escuchadas, todas las opiniones importan, y la verdad que siempre que me voy de ahí, me voy creyendo que podemos construir un lugar mejor. El amor que hay en el aire es único e inexplicable y debería ser así siempre.”

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