PERÓN CUMPLE | 8 de Octubre

Por: Prensa CEL

Ilustración: Camila Aldana Espinoza

Este 8 de octubre evocamos una vez más la acción, pensamiento y figura de quien ha sido uno de los más grandes patriotas que hayan pisado tierra suramericana. Consuelo de los que viven sometidos a la crueldad del dios dinero, bandera de lucha de las grandes mayorías nacionales, emblema inmortal de los anhelos de libertad y de justicia de la Clase Trabajadora, Juan Domingo Perón ha sido y es la representación misma de la voluntad del Pueblo argentino en su esfuerzo cotidiano por ser soberano, libre de toda cadena que pretenda someterlo.


Recordar a Perón, su inconmensurable obra de gobierno, su revolución gloriosa que transformó la factoría pampeana que era nuestro país en 1945 en una nación justa y soberana, su fervoroso compromiso con las y los humildes por quienes siempre estuvo dispuesto a dar la vida, no basta para comprender la magnitud de su figura histórica. Quizás solo comprendiendo la íntima relación de tamaña figura con las masas laboriosas, líder y pueblo entendidos como elementos indivisibles, podríamos acaso acercarnos a un grado de entendimiento superior.


Rescatemos el pensamiento estratégico de Perón, su mirada continental, su lealtad patriótica, es un imperativo insoslayable, pero más aún, recordemos su fe inalterable en el Pueblo Argentino hasta el final de sus días. Por ello, al pensar en Perón, deberá buscárselo en las Organizaciones Libres del Pueblo, en el trabajo cotidiano de las y los delegados fabriles, en la tarea transformadora de las y los recicladores, en las cooperativas que siembran el alimento de los más humildes, en las manos de las mujeres que alimentan a los desposeídos, en la tarea virtuosa de los movimientos populares en sus luchas colectivas, en la acción sanadora de las organizaciones de la Economía Popular al inventarse su propio trabajo.


Es allí, en la Comunidad Organizada de millones de almas laboriosas, donde permanece inmortal la memoria, el ejemplo y las banderas de aquel gran hombre que, a 126 años de su natalicio, continúa siendo el escudo y la espada del Pueblo Argentino en su indetenible camino hacia la victoria definitiva.